Juanito era un joven al que le gustaba la aventura, pero en su vida todo era subir y bajar siempre al servicio de su madre que no paraba de dar órdenes.
—Juanito
vete al campo y coge de todo lo que veas por ahí que hace falta
comida en casa .
—Juanito tienes que ir al puerto a ver si consigues
algo que pescar para poder comer.
Así día tras día ,Juanito siempre volvía con algo con que satisfacer a
su madre y aplacar el hambre de todos
Un
día corrió la voz por el pueblo , que un hombre iba a conquistar
las Américas y necesitaba hombres valientes para surcar los
mares en sus navíos. El tal hombre al que llamaban Cristóbal Colón
había sido recibido por sus Altezas Reales los Reyes de Castilla,
Isabel y Fernando y le habían prometido ayuda para llevar a cabo la
contienda junto con los hermanos Pinzón
Juanito
no lo dudó más y se presentó para formar parte de esa
tripulación. En el proceso de selección se pedía que el candidato
fuese un hombre rudo y valiente dispuesto a soportar todo tipo de
adversidades.
Cuando
se enteró su madre lloro días y días, pensando en que nunca mas lo
volvería ver.
—No
lloréis madre, que volveré cargado de riquezas, le respondió el joven Juanito cuando la mujer envuelta en lágrimas le despidió.
—¿He
tú mozalbete que haces aquí?, le increpa un hombre señalándole ,
esto no es para ti, aquí hacen falta hombres fornidos y aguerridos
marineros.
—Deja
que siempre nos puede hacer falta, le responde otro que pasaba por
allí. Lo quiero yo para la Carabela la Pinta
—De
acuerdo señor, a sus órdenes.
Juanito
sorprendido pregunta quien era aquel hombre que lo había aceptado y
se entera que era el Capitán Alonso Pinzón de la carabela la Pinta
Una
vez zarparon a la mar, a Juanito se le dijo que se subiera al palo
mayor para que vigilara y cuando avistara tierra tenía que gritar “
Tierra a la vista”. Solo debía de bajar para comer y dormir.
Habían
pasado muchos, muchos días y la tripulación , sin nada que llevarse
a la boca ,apenas conseguía mantenerse en pie mientras esperaban
con ansia esas palabras que Juanito debía de pronunciar y que no
daban llegado a sus oídos.
Una
mañana cuando el hambre había ocupado sus estómagos , las
fuerzas se habían ido por la borda, y la desesperación reinaba en
la mente de todos se escuchó una voz en la lontananza que les
dijo” Tiburón a la vista “ ,hay comida venga a trabajar gandules
si queréis comer.
No
era la voz de Juanito, era la voz del capitán Alonso Pinzón que
viendo que su tripulación desfallecía les dio permiso para cazar al
tiburón y así satisfacer sus estómagos vacíos.
Tuvieron
que pasar muchos, muchos días más para que Juan Rodríguez Bermejo
( Juanito ), lanzara la voz de “ TIERRA A LA VISTA “ .
Lo que
había avistado era una pequeña isla del archipiélago de las
Lucayas ( Bahamas ) y que Cristóbal Colón llamó San Salvador.
Con
estas palabras la aventura del nuevo mundo estaba servida