Cuando sonó el despertador Laura se incorporó nerviosa desconectó la alarma y observó a su marido que se había desplazado hacia el centro de la cama y dormía profundamente dentro de su pijama arrugado y azul.( Juan José Millás,.El desorden de tu nombre. capitulo 3 primer párrafo).
Lentamente posó su mirada por cada parte de su cuerpo, primero se detuvo con calma sobre su boca aquella que la hacía enloquecer cuando recibían sus besos ,la misma sobre la que posaban los besos que le daba a sus hijos ,y la misma que cuando hablaba todos atendían .
Disfrutaba viendo como dormía, en un segundo su cuerpo se movió , dio la vuelta y su brazo la rodeó como solía hacer cuando ponían el punto final a una noche de pasión.
—¿Laura que hora es, no ha sonado el despertador ? pregunta mientras se incorpora y busca son su mirada la respuesta. ¿Laura despierta que ha pasado ?.
—Que va a pasar que nos hemos quedado dormidos , responde la mujer al tiempo que se levanta y gira la vista hacia él , y es entonces cuando ya no ve aquellos pectorales, ni aquella boca que la hacía enloquecer, ni el miembro que tanto ansiaba poseer dentro de su caverna , el tiempo se los había robado.
—Cariño a ver cuando te animas a ir al gimnasio , me prometiste que volverías .
—Lo intentaré pero no te prometo cuando
—Siempre me dices lo mismo , responde ella al tiempo que se aleja camino de la cocina.
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