Nuestro encuentro había
sido programado por un ordenador y desde el primer momento fue muy
clarividente,ya que cuando la vi pude observar como durante un corto
espacio de tiempo me desnudaba con la vista.
De forma brusca abría
los botones de mi camisa saltando éstos por el suelo, dejándome la
corbata como única prenda para cubrir mi pecho, que poco a poco iba
recorriendo con sus delicadas manos deleitándose en mis pectorales.
| Dibujo de Puri |
Este reacio a abandonar
mi cintura le mostró el camino a seguir brindándole el botón
plateado que metido en su ojal cerraba el paso a la siguiente meta:
la cremallera.
No lo dudó y con sus
ágiles dedos lentamente fue abriendo las mellas que marcaban el
camino de la liberación,dejando a la vista mi única prenda:el slip. Allí se detuvo y esbozando una sonrisa continuó
ronroneando con sus manos por mi entrepierna poniendo así fin a su
periplo.
Transcurrido el escueto
momento de choque de manos bajó su mirada y me dijo:
—A que viene esa mueca
de asombro?
Traté de disimular
ofreciéndole una diminuta caja de bombones como regalo. Aquel breve
espacio de tiempo había sido muy enriquecedor.
A continuación nuestros cuerpos ardientes de deseo convirtieron en realidad lo que nuestras mentes habían creado.